Investigadores
del CONICET La Plata analizaron las puntas cola de pescado y revelaron cómo
conectaron sociedades cazadoras recolectoras en Sudamérica hace más de 10 mil
años.
📌 Por Lorena Tablada ✍️
Redes sociales milenarias: el mapa de las relaciones entre grupos humanos a partir de un valioso proyectil prehistórico
Un equipo de antropología del CONICET La Plata estudió el impacto del desarrollo y evolución de las puntas cola de pescado en el crecimiento y consolidación de las sociedades cazadoras recolectoras en Sudamérica hace más de 10 mil años.
El equipo armó una base de datos con todos los registros publicados de puntas cola de pescado en Sudamérica: son alrededor de 600 hallazgos.
La analogía es burda –lo saben– pero sirve para graficar un proceso complejo difícil de explicar. Si se piensa en la música, hasta comienzos del siglo XX la única forma de escucharla era en vivo, lo cual implicaba un conocimiento muy local. Con el paso del tiempo y el surgimiento de los primeros discos, paulatinamente se fue haciendo posible su difusión hasta llegar a nuestros días.
“Con la aparición de cada innovación tecnológica, la información se transmite ampliamente y cada vez más hacia nuevos lugares, dando lugar a fenómenos sociales antes impensados”, describe Laura Miotti, investigadora del CONICET en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la UNLP y primera autora de un estudio científico publicado en la revista PaleoAmerica.
El desarrollo y la consolidación de las sociedades humanas de hace más de 10 mil años estuvo ligado a las puntas cola de pescado (PCP), un proyectil de piedra muy particular y efectivo asociado a la caza de mamíferos que existió solamente en América del Sur.
Participaron también Lucía Magnin y Enrique Terranova, investigadores del CONICET, quienes hablan de estar frente a “la primera gran explosión cultural de Sudamérica en vincular un área tan extensa”.
El estudio se basa en una base de datos arqueológica con casi 600 registros de PCP en 170 puntos geográficos desde Venezuela hasta el sur de Argentina, con sitios destacados como Amigo Oeste en Somuncurá y Cerro El Sombrero Cima en Tandilia.
“Estas puntas cola de pescado son muy especiales porque solo se encuentran en la transición Pleistoceno-Holoceno (13.200–11.000 años) y porque tienen características particulares”, explica
