Según los documentos, invirtieron unos US$283.000 y lograron colocar al menos 250 artículos, análisis y columnas de opinión en más de 20 medios digitales argentinos y en redes sociales locales.
Pagaban entre US$350 y US$3.100 por nota a través de intermediarios, agencias de prensa o consultoras. Muchos textos fueron escritos por autores ficticios (con nombres inventados y fotos hechas con inteligencia artificial) y contenían distorsiones, exageraciones o noticias falsas.
Los medios argentinos mencionados niegan haber recibido pagos directos de Rusia. La mayoría dice
