Vecinos de Gorina alertan sobre el peligro de transitar por la calle 138 entre 467 y 485. Piden reparación de pozos, zanjas y veredas ante el intenso tráfico vehicular.
📌 Por Lorena Tablada ✍️
Una preocupante situación de inseguridad vial afecta diariamente a cientos de automovilistas y peatones que circulan por la calle 138 entre 467 y 485, en Gorina. Frentistas del corredor expresaron su alarma por la presencia de baches consecutivos de gran profundidad, la falta de veredas peatonales y la acumulación de agua en zanjas sin mantenimiento.
El trayecto, altamente transitado durante todo el día en ambos sentidos de circulación, se ha vuelto un escenario de alto riesgo debido a las maniobras bruscas que deben realizar los conductores para esquivar las deformaciones de la calzada.
Un peligro constante para conductores y peatones
Los frentistas denunciaron que el deterioro de la arteria es extremo, al punto que se registra "un pozo atrás del otro" a lo largo de casi veinte cuadras. La situación se agrava durante las horas pico y en días de lluvia, cuando el agua tapa las imperfecciones del asfalto dañado y dificulta la visibilidad de las irregularidades.
Asimismo, la ausencia total de veredas peatonales obliga a los vecinos a caminar al borde de la cinta asfáltica o junto a zanjas profundas, quedando expuestos al paso cercano de los vehículos que intentan eludir los pozos. Ante el avance del deterioro, los residentes del sector exigen una respuesta inmediata
