GACETILLA DE PRENSA: En los últimos años se eliminaron y reconvirtieron cargos fonoaudiológicos en el sistema educativo bonaerense, lo que generó consecuencias concretas: sin apoyos ni profesionales específicos, niños y adolescentes con necesidades complejas de comunicación, lenguaje y aprendizaje enfrentan dificultades para participar plenamente en las actividades escolares.
La inclusión educativa no significa sólo compartir un espacio físico: requiere apoyos específicos para garantizar igualdad de oportunidades. El Colegio de Fonoaudiólogos de la Provincia de Buenos Aires (COFOBA) reclamó fortalecer la presencia de la fonoaudiología en las escuelas, reabrir el diálogo con las autoridades educativas y jerarquizar el rol del fonoaudiólogo como parte fundamental de una inclusión real.
Según la carta abierta “La paradoja de la inclusión sin especialistas”, la vulneración de derechos se evidencia en la vida cotidiana: muchos niños con discapacidad tienen dificultades para participar del almuerzo escolar y de actividades comunitarias y culturales, lo que contradice la Resolución 1664/17 de la DGCyE que establece los apoyos específicos como condición necesaria.
La presencia de profesionales especializados no es un recurso adicional: permite acompañar a cada estudiante y brindar herramientas a docentes y equipos educativos para construir propuestas inclusivas. Además, en la Educación Superior, la fonoaudiología resulta clave para la formación de
futuros docentes y el cuidado de la voz.En marzo, representantes del COFOBA fueron recibidos por las autoridades educativas, quienes se comprometieron a retomar el diálogo. Sin embargo, no hubo nuevas reuniones ni respuestas.
“Sin profesionales especializados en las escuelas, la inclusión es solo un discurso vacío”, concluyó la institución.
