Conocé la historia de Mónica Campani, la proteccionista de Gonnet que rehabilita y libera colibríes huérfanos en La Plata enfrentando desafíos de salud. ¡Enterate cómo ayudar!
📌 Por Lorena Tablada ✍️
Un refugio de vida: el santuario de colibríes que emociona a Gonnet
En el corazón de Gonnet, existe un rincón transformado en un verdadero refugio de esperanza y sanación
Esta conmovedora labor cobró fuerza en un momento crucial de su vida
La compleja y delicada tarea de rehabilitar picaflores
El trabajo diario en el santuario de colibríes exige una dedicación constante y sumamente rigurosa
Alimentación frecuente: Los pichones y ejemplares adultos heridos tienen que ser alimentados cada 15 a 20 minutos con fórmulas especiales ajustadas a su exigente metabolismo
. Capacitación técnica: Para evitar errores comunes en el cuidado casero —como el uso de azúcares que les hacen mal—, Mónica se instruyó con especialistas del reconocido Jardín de los Picaflores de Misiones
. Liberación responsable: Una vez que las aves logran libar y cazar al vuelo tras un período aproximado de tres semanas, son devueltas a la naturaleza
. Al libar, no usan su pico como un sorbete o bombilla. Su lengua es bífida (partida en dos) y funciona como una bomba de succión elástica. Al entrar en contacto con el néctar, la lengua se abre, atrapa el líquido por capilaridad y tensión superficial, y se retrae a una velocidad invisible para el ojo humano (¡hasta 20 veces por segundo!).
"La liberación tiene dos cosas: la satisfacción inmensa de verlos volar libres y el miedo de no saber si van a poder alimentarse solos. Pero la fauna silvestre tiene que ser libre." — Mónica Campani
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Amor por las mascotas y un compromiso de toda la vida
La vocación de Mónica por la protección animal empezó desde que era una nena de cinco años, cuando juntaba perros con sarna de la calle para curarlos e integrarlos a su hogar con la ayuda de sus padres
Hoy por hoy, la labor del rescate de colibríes en La Plata se sostiene con un esfuerzo enorme y recursos muy acotados