Los Bomberos Voluntarios de Arturo Seguí, celebraron ayer su día con un emotivo recorrido por las calles, visita al Colegio Sagrado Corazón, sirenas y una merienda especial dentro del cuartel.
Por: Álvaro Zapata 📰
Las calles de la región se tiñeron de fiesta, emoción y un profundo agradecimiento para homenajear a quienes día a día arriesgan su vida por el bienestar del prójimo. En el marco de las celebraciones por el Día del Bombero Voluntario, el cuerpo activo de Arturo Seguí vivió una hermosa e inolvidable jornada festiva repleta de actividades tradicionales, recorridos institucionales y el cálido acompañamiento de los vecinos de toda la jurisdicción.
Las actividades oficiales comenzaron bien temprano, exactamente a las 8:00 de la mañana, con la correspondiente formación del personal técnico y el emotivo izamiento del pabellón nacional en el mástil principal en el cuartel ubicado en 147 y 416. Para comenzar el día con energía, los efectivos compartieron un grato momento gracias al mimo de Mari, una vecina de la zona, quien les obsequió una torta artesanal que se convirtió rápidamente en el deleite de todo el personal de guardia.
Llegado el mediodía, la emoción se trasladó a la vía pública. Las unidades operativas y los móviles de bomberos voluntarios encendieron sus balizas para iniciar una masiva caravana que recorrió de punta a punta la jurisdicción. Durante el trayecto, los servidores públicos detuvieron su marcha en varias oportunidades para retratarse en divertidas fotos junto a los más pequeños de la comunidad, quienes miraban con asombro los imponentes vehículos de rescate.
Visita escolar y tarde de festejo en el cuartel
Uno de los momentos más significativos de la jornada ocurrió cuando el convoy de emergencia visitó las instalaciones de la Escuela Sagrado Corazón, ubicada en la intersección de las calles 143 y 414 bis (Arturo Seguí). Allí, los bomberos hicieron sonar la tradicional sirena, desatando la alegría espontánea de los alumnos, docentes y directivos, quienes respondieron con un cerrado aplauso y muestras constantes de afecto hacia el plantel de seguridad.
Al caer la tarde, las actividades se concentraron puertas adentro de la institución. El cuartel de bomberos fue especialmente decorado con globos de colores rojo y amarillo, que llevaban impresos los nombres de cada uno de los integrantes del cuerpo activo. Para coronar un día perfecto de camaradería y festejo, se llevó a cabo una gran merienda familiar que marcó el cierre de una jornada cargada de reconocimiento social.