Una peligrosa banda fue desarticulada tras un violento tiroteo en Zárate. Uno de los cinco detenidos es el hijo del Subsecretario de Seguridad local, quien tomó distancia del hecho.
Un
violento y cinematográfico enfrentamiento armado sacudió a la localidad de Zárate durante las
últimas horas, culminando con una peligrosa banda delictiva desarticulada y un
fuerte escándalo político-institucional. El caso reavivó de inmediato en la
opinión pública aquel viejo dicho popular de "la sangre cambiada",
al confirmarse de manera oficial que uno de los delincuentes capturados es el
propio hijo del Subsecretario de Seguridad del municipio, Alejandro Ferreyra.
Tras conocerse la noticia, el funcionario local intentó despegarse de la
situación explicando públicamente que no mantiene ningún tipo de contacto con
su hijo.
Toda la secuencia delictiva comenzó a registrarse a la
mañana, momento en que el moderno sistema lector de patentes (LPR)
ubicado en la intersección de España y las vías emitió una alerta tras detectar
el ingreso de un automóvil Volkswagen Vento. El vehículo poseía un pedido de
secuestro activo y estaba siendo minuciosamente investigado por haber sido
utilizado en reiterados hechos delictivos cometidos tanto en Zárate como en
diferentes partidos de la región.
A partir de ese instante, según informaron fuentes del caso, los operadores del Centro de Operaciones Zárate (COZ) iniciaron un riguroso seguimiento en tiempo real a través del denominado anillo digital de seguridad y las distintas cámaras de monitoreo. Al observar el recorrido del rodado por las calles céntricas, desde la Mesa de Enlace municipal se coordinó de inmediato un operativo cerrojo de