Tras dos años de gestión de La Cámpora, el predio no solo alcanzó niveles de inseguridad récord —con un menor apuñalado, episodios de exhibicionismo, abusos y robos constantes— sino que además el abandono se refleja en los castillos y en las atracciones históricas.
Este deterioro expone la falta de planificación y cuidado institucional, y coloca bajo cuestionamiento
directo la conducción de Nicolás Marotta, director del predio, junto con la Secretaría de Cultura Municipal a cargo de Ana Negrete, responsables de una administración que ha dejado en crisis uno de los íconos culturales y turísticos más importantes de La Plata.