
A través de una resolución firmada por el ministro de Infraestructura, Roberto Gigante (la 1713 de 2019) autorizó los incrementos que entran en vigencia desde el 1º de enero de 2020.
Se trataría de un ajuste tarifario que, por contrato, debió autorizarse en agosto, pero se pospuso –como en el orden nacional – por diversos factores como crisis económica y cuestiones electorales.
Desde el ministerio de Infraestructura se explicó que se trata de un “compromiso de parte de las empresas de no aumentar tarifas hasta enero de 2020" y que el nuevo cuadro tarifario es "para no caer en un incumplimiento contractual".
De esta manera, desde el primer día del año próximo, los usuarios residenciales pagarán 3.53 pesos el
kilowatt hora, contra los 3.20 pesos que se pagan en la actualidad. Mientras que los cargos fijos se incrementarán más de 40 por ciento para ubicarse en 121,26 pesos para usuarios residenciales.