
Durante esta jornada se veían caras tristes en el patio de comidas del conocido hipermercado de origen norteamericano en Ringuelet y es que la franquicia de Dolce e Salato que tenía un local de cafetería y comidas rápidas en ese predio está a pocas horas de cerrar.
Según pudo averiguar este medio la fuerte caída en las ventas que comenzaron a mediados de 2018 llevaron a un callejón sin salida al comercio por lo que hace pocos días el dueño le comunicó a las empleadas que el local iba a cerrar y se quedarían sin trabajo.
La crisis está golpeando fuerte y tiempo atrás ya te contábamos que de una facturación promedio diaria de 12 mil pesos por día habían pasado a jornadas en la que en todo el día llegaban a alrededor de 2 mil pesos de facturación.
Hoy la tristeza generalizada era notoria y las empleadas justificaban la falta de algunos productos porque ya estaban trabajando solo con el stock que les quedaba. O sea, ya no habría más reposición.
Tras 12 años de cafés, desayunos y comidas rápidas no sólo cierra Dolce e Salato en el Walmart de Ringuelet, más gente se queda sin trabajo.