
Por Alcides Aguirre
@alcideslp
Para referirme a este tema quisiera hacer referencia al documento de la Iglesia Latinoamericana emitido en Puebla, México en 1979 donde se define cultura como “el modo en particular como, en un pueblo, los hombres cultivan su relación con la naturaleza, entre sí mismos y con Dios” Los hombres expresan esas relaciones con diversos idiomas, costumbres e instituciones sociales y políticas que deben respetarse en sus valores artísticos, éticos y humanistas.
En los organigramas de gestión pública no siempre se le presta la debida atención a la gestión de la cultura minimizándole su rol estratégico o limitándolo a la contratación numeraria de artistas famosos.
Así como entre los seres humanos la comunicación es una suerte de hebra conductora que une todas las actividades humanas, la gestión pública de la cultura puede también convertirse en ese hilo conductor que consolide todos los programas y proyectos de la gestión pública de un gobierno.
En la actualidad y teniendo en cuenta nuevos paradigmas de las acciones humanas en cuanto a la necesidad de cuidado de los recursos energéticos, manejo responsable de residuos así como acciones preventivas de protección y auto-protección de la vida humana, un buen manejo de la gestión cultural de un gobierno puede transformarse en una herramienta eficaz de promoción de cambios de paradigmas y de consolidación de aquellas buenas prácticas que sean necesarias fomentar. En el presente la globalización de un modo o del otro afecta a la impronta cultural de nuestras ciudades y pueblos consecuentemente la protección de usos y costumbres profundamente arraigados en nuestra identidad pueden y deben ser promovidos y protegidos.
En nuestra Argentina hay esparcido en todo su territorio mucho talento de nuestros hombres y
mujeres de las ciencias manifestado en las matemáticas, la física y las ingenierías en todas sus especialidades como así también ese talento se presenta en la magia del arte, coreografía, interpretaciones musicales y teatrales entre otras. Consecuentemente las políticas públicas del tipo cultural muy bien podrían llamarse Gestión del talento cultural.
Para concluir considero que una buena gestión de gobierno en el área de cultura puede y debe transformarse en el anclaje aglutinador de todas las manifestaciones de una comunidad.
Alcides Aguirre, Teletrabajo & Sociedad, cátedra libre UNLP