
Electrodomésticos que envejecen su vida útil cuando con suerte no se dañan, cadenas de frío que se cortan, cajas registradoras que no pueden facturar, radios y portales fuera del aire, medicamentos que deben ser refrigerados y cortan su cadena de frío indispensable... los inconvenientes son múltiples. Los vecinos ya están hartos del dolor de cabeza que significa ser ciente de Edelap. Rehenes de la compañía con un pésimo servicio ya no sabemos (nos incluimos porque también nos afecta) qué hacer.
Un ente regulador que no defiende a los consumidores como el OCEBA sólo se dedica a autorizar aumentos y el servicio se sigue cortando. ¿La historia le parece repetida? Pues, sí. Aquí en Gonnet, Gorina, Hernández y parte de City Bell (como en otros barrios de la ciudad) padecemos un servicio paupérrimo y con precios exorbitantes. Con un nuevo aumento inminente en la tarifa seguimos con cortes de luz. ¿Para qué nos aumentan? Si la luz se corta como es habitual es de entender que no es para mejorar el servicio. Deduzca el lector adonde va a parar todo ese dinero que nos cobran todos los meses con las boletas "saladitas" que llegan y cuando llegan, si les da la gana. Porque hasta en eso nos recargan, como las boletas no llegan hay que descargarlas por internet y la compañía así se evita gastar en impresión, papel y correo. Hasta en eso hacen negocio redondo.