
Por su parte, los hipermercados de origen francés y norteamericano ubicados en Ringuelet todavía no habían acusado el impacto de la devaluación. Pero hoy miércoles los aumentos ya se sienten incluso en los comercios de barrio. Se estima que por la depreciación de la moneda argentina y el aumento de los combustibles -que según se anticipó continuará ya que tienen un 15% de atraso según informaron referentes del sector- los incrementos lleguen hasta un 30% en los productos. Sin embargo, mayoritariamente en esta primera etapa las subas, por ahora, son inferiores.
En el ranking remarcatorio el podio se lo llevan el azúcar, la harina y derivados como el pan, el aceite, las gaseosas, los lácteos, el café y la yerba, artículos de limpieza e higiene cuyos incrementos promedio oscilan entre un 4 y un 7% aunque según los distribuidores mayoristas todavía no se trasladó el costo total de la devaluación a precios, deslizando así que las listas continuarán siendo remarcadas durante las próximas semanas.
El panorama obviamente producirá una contracción en las ventas y sería importante que el ama de casa compre solo lo necesario y ahora más que nunca compare precios porque el espiral inflacionario también tiene una cuota parte de especulación de quienes saben que hay productos que no pueden ser reemplazados en al mesa familiar.
Dato preocupante: Bajó el consumo de leche en la Argentina y se espera una fuerte caída en las ventas, el salario promedio tuvo un aumento de entre el 15 y el 25% con una inflación promedio que cerrará a fin de año entre el 40 y el 45%.. Mientras el cuadro de tarifazos continuará. Para los próximos meses se esperan fuertes aumentos en gas, transporte, naftas y productos electrónicos.