
Los bajos niveles de agua en el río que comienza en la República Checa y luego cruza Alemania hasta el Mar del Norte han dejado al descubierto piedras en el lecho del río, cuyas apariciones en la historia solían advertir a la gente que los tiempos difíciles se acercaban.
Ahora, más de una docena de estos piedruscos que también servían para marcar los bajos niveles de agua, se pueden ver cerca de la ciudad checa de Decin, en el norte del país, cerca de la frontera con Alemania.
La marca de agua más antigua visible es de 1.616. Considerada uno de los monumentos hidrológicos más antiguos, lleva una inscripción en alemán que dice: «Cuando me veas, llora».
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