Sin verguenza y con descaro tal como te lo anticipamos hace un par de meses el gobierno anunciará con bombos y platillos que para el próximo año Argentina volverá a exportar energía. Lo que no te cuentan es el descalabro que se está produciendo en millones de argentinos que no pueden pagar los servicios de gas, luz y transporte, entre otros. Un país que extranjeriza sus riquezas y empobrece a sus ciudadanos.
La cuenta es muy sencilla. Ejemplo: Ana María gana $7300, paga de luz $1800 y $950 de gas, más $1000 de teléfono e internet y tiene un gasto mensual de transporte en colectivo para ir y volver de trabajar $643.20 . Si le restamos a su sueldo lo que gasta en servicios le quedan 2906.80 para pagar los impuestos de su vivienda, comer y vestirse... imposible. Esa es la realidad que vive mucha gente en la actualidad, ni hablemos de alquiler, ni el "lujo" de enfermarse. Es imposible, es inviable.
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| Dato - Estos seis avisos de cortes llegaron hoy a Gonnet en un radio de dos manzanas. |
A los constantes corte del suministro eléctrico por parte de Edelap ahora se le suman los avisos de corte de u servicio esencial que en el último año sumó tarifas del primer mundo pero sigue con prestaciones del subdesarrollo. La impunidad de Edelap trasciende a los gobiernos. Antes recibían subsidios que vaya a saber adónde fueron , porque la luz se cortaba a cada rato, ahora reciben en este país cada vez más cercano a los grandes empresarios y lejos de la gente abultadas sumas de dinero por parte de los usuarios, pero la luz, se sigue cortando. Inviable, es la palabra que define, lo que va a pasar en poco tiempo más. El ciudadanos común ya no resiste un tarifazo más y crece la cantidad de gente que no puede hacer frente al alto costo en servicios. Lo que se traduce en una depreciación de la calidad de vida.

Quedará para otra nota hablar de cómo disminuyó la cantidad de micros que circulan por La Plata (o sea, la frecuencia entre un micro y otro) a pesar del notorio aumento en el valor del boleto. Está claro por el momento que los empresarios ligados a la energía y el transporte están viviendo un incremento sideral en sus ganancias, sin embargo, más del 90 por ciento de los argentinos, no somos empresarios y esta fiesta de pocos la pagamos entre todos.
