Comodoro Rivadavia (Carrefour)


Mendoza (Supermercado Átomo)
A la escalada del dólar en la que sumerge a Argentina en una devaluación de más de un 100% en menos de un año se le suma la incertidumbre de cómo será el impacto en precios tras la nueva depreciación de la moneda nacional. Independientemente de la grave crisis económica que atraviesa el país, el gobierno no sólo no cumplió en nada de lo que prometió, sino que también todo lo que hizo en materia económica le salió mal. La falta de credibilidad es tan grande que cada vez que un funcionario nacional hace una declaración mediática, el impacto en el mercado es negativo.
Ahora, los saqueos recuerdan los momentos más tristes de Argentina. Es obvio que estamos mal, pero la pregunta es: ¿hay tanta necesidad? ¿es oportunismo político de algún puntero? ¿O una mezcla de ambas?
A la incertidumbre general se le suma la pregunta de qué pasará el lunes, fecha en que el gobierno anunciaría cambios. Queda claro que la Argentina es como un gran barco y que si le va mal a quien momentáneamente la conduce, nos afectará a todos, porque estamos adentro y si el barco se hunde la historia cuenta que los primeros que tienen menos posibilidades de salvarse son los que están abajo.