Por Alcides Francisco Aguirre*
Dirigente social
A partir de todos los informes de organismos nacionales e internacionales sobre cambio climático se puede observar con cierta preocupación una falta de cultura de la prevención que en términos generales se vive en casi todas las ciudades de Argentina.Esta temática de índole meteorológico reviste un alerta tal que recientemente el BID duplicó su presupuesto de ayudas para países que sufran las inclemencias del cambio climático. En los países donde son frecuentes los huracanes la población tiene un entrenamiento tal que saben como actuar ante estos acontecimientos.
En nuestro país instituciones como Red Solidaria, Cáritas y Cruz Roja tienen un fuerte liderazgo en la organización de las ayudas para las emergencias sin embargo resulta importante destacar que es muy bueno contar con una especie de red civil que se encargue de temas específicos para las emergencias.
Por ejemplo personas evacuadas frecuentemente reclaman comida caliente ya que en muchos casos
pasan varios días comiendo comida fría.
Un tema que parece menor pero no lo es tiene que ver con el lavado de las ropas ya que en muchas emergencias se mojan o se queman los electrodomésticos quedando los lavarropas inutilizados por muchos días. Si bien el sistema estatal se encarga de la salud de la población en estos casos bueno es tener también una red de entrega de medicamentos para urgencias supervisada por profesionales de la salud.
En definitiva una ciudad que tenga bien organizada su ayuda específica para cada circunstancia ayudará a salvar vidas.
¿Quién puede organizar esto? A primera vista el estado, nacional, provincial o municipal parecen ser los indicados. De todos modos la iniciativa de las asociaciones civiles siempre es válida y valorable. Un club de barrio, una institución médica o de otra especie bien pueden ser la iniciadora de una metodología virtuosa que ayude a salvar vidas y hacer más llevadero el sufrimiento de personas en situación de catástrofe.