
Podemos criticar el tipo de periodismo que hace Victor Hugo Morales, pero acá está en juego qué país queremos. Libertad de prensa o Libertad de empresa. La información como un derecho del pueblo o un acceso elitista para aquel que sólo lo pueda pagar. El Grupo Clarín ha demostrado, no sólo con este gobierno sino con otros, que no tiene ningún respeto a la ciudadanía argentina. Basta con dos ejemplos históricos: el Golpe Militar de 1976 el cual el medio relejó como un simple cambio de Gobierno y la Masacre de Avellaneda, que Clarín tituló "La crisis se cobró dos nuevas muertes".
Es inaceptable que haya una Justicia cómplice de un aparato corporativo y vergonzoso como Clarín que maneja la información según sus intereses políticos y no como un legítimo derecho del pueblo argentino. Clarín es como alguna vez lo dijimos sobre la AFA de Julio Grondona, un resabio de la
dictadura recalcitrante, autoritaria, corporativa y por ende totalmente antidemocrática. La argentina necesita libertad de prensa y no de empresa y la información es un Derecho, no un negocio. Sea un evento social, político, cultural o deportivo. Nunca más en la Argentina debiera existir un medio que discrimine el acceso a la información sea cual fuera por su nivel social o poder adquisitivo.