Continuando bajo las estrictas directivas emanadas por la SUPERINTENDENCIA DEL AREA METROPOLITANA BUENOS AIRES I (UNO) A CARGO DEL COMISARIO GENERAL RODOLFO OJEDA y a través de la Superioridad Departamental al Mando del COMISARIO MAYOR SERGIO PAZ y Distrital de F. Varela COMISARIO INSPECTOR NICOLAS ORDAS, es que el Titular de la Comisaria de Quilmes Seccional Septima, transmitió órdenes precisas al Segundo Jefe de dependencia SUBCOMISARIO MARCELO WALTER MARECCOS y Gabinete Investigativo de la misma, a cargo de OFICIAL PRINCIPAL HUGO COLL, respecto a la prevención y disuasión de delitos y/o faltas en todas sus particularidades y optimizar el resultado de toda investigación en curso.Ante tales órdenes del Mando Superior, es que Titular de la Comisaria de Quilmes Seccional Séptima, reunió a su equipo de trabajo encabezados por el Segundo Jefe de Dependencia SUBCOMISARIO MARCELO WALTER MARECOS y en Encargado del Gabinete Investigativo OFICIAL PRINCIPAL HUGO COLL, planeando en la sala de situación un cronograma a fin que la prevención jurisdiccional apareje el desaliento del accionar delictual y se solicite a la Justicia una serie de allanamientos, con el fin de dar con dos imputados en causa caratulada ABUSO DE ARMA Y LESIONES.
En tal sentido, tras varias semanas de tareas efectuadas en forma encubierta, sin dar a conocer su condición de policías, los efectivos de la Comisaria Quilmes Séptima, recolectaron elementos probatorios que fueron adunados a la causa madre, en la cual los involucrados fueron correctamente individualizados, como así los domicilios donde se guarecían.
La investigación que se originara a partir de haberse tomado conocimiento que unos sujetos que “hacían esquina” (como se conoce en el argot callejero); amedrentando a quienes transitaban por
calles Pilcomayo y 172, como así se enfrentaban con algunos jóvenes que iban a visitar a sus amigos, que residen en la zona, utilizando para ello, lo que en la jerga se conoce como “facas” (en este caso elementos punzo cortantes de doble filo), incluso habiendo lesionado levemente con tales armas, de fabricación casera, a un joven que por temor a represalias posteriores decidió no efectuar denuncia alguna; sin embargo se iniciaron actuaciones de oficio a efectos de lograr la captura de los malhechores, con el objetivo que el vecindario pueda transitar libremente y seguros de no ser víctimas de estos facinerosos.
Con la evidencia cosechada, se solicitó a la Fiscalía interviniente órdenes de allanamiento sobre dos domicilios, oportunidad en que en las últimas horas se libraron dichas ordenes, irrumpiendo en las moradas donde se resguardaban los delincuentes, pudiendo certificarse, documentación mediante, que se trataban de dos menores de 15 y 16 años, incautándose en sendos domicilios dos “facas” exactamente como las descriptas en la investigación previa y ropas que complementan lo solicitado en las órdenes de allanamiento dispuestas.
Con lo narrado, uno de los menores resulta inimputable, sin embargo continuará siendo seguido su comportamiento y modo de vida a través de asistencia social, mientras que el restante fue imputado por el delito de ABUSO DE ARMA Y LESIONES, siendo derivado al Fuero Penal Juvenil.
Por otro lado, el Titular de la comisaria interviniente, dispuso una serie de recorridas por la zona donde estos menores operaban, para brindarle tranquilidad al vecindario.