El aberrante hecho se registró en Quilmes cuando los vecinos hicieron la denuncia porque no veían al anciano desde hace un tiempo. El hombre de 75 años fue encontrado por la policía casi estaqueado en su cama, desnudo, amordazado y tapado con un hule. Personal de la Comisaría 7° de Quilmes al mando de Miguel Durán liberaron al septuagenario del cautiverio en su propia casa. Sospechan que familiares querrían quedarse con su vivienda.
Siguiendo directivas emanadas por la Superintendencia del AREA METROPOLITANA DE BUENOS AIRES 1, a cargo del COMISARIO GENERAL RODOLFO OJEDA, y a su vez a través de la Jefatura Departamental Quilmes a cargo del COMISARIO MAYOR SERGIO ALEJANDRO PAZ y Jefe Distrital de Quilmes Oeste a cargo del COMISARIO INSPECTOR NICOLAS ORDAS, es que Titular de la COMISARIA QUILMS SECCIONAL SEPTIMA, a cargo del SUBCOMISARIO MIGUEL EDUARDO DURAN, transmitió órdenes precisas al personal a su cargo, respecto a la labor en cuanto a la prevención de ilícitos y faltas en general y en llevar a cabo investigaciones tendientes al esclarecimiento de distintos delitos que pudieran haberse perpetrado en el distrito, oportunidad en que se solicitaron a la Justicia órdenes de allanamiento, en torno a distintos lugares de Quilmes.
Con las directivas recibidas por el Mando Superior y habiendo tomado conocimiento el último sábado a la noche, por parte de unos pobladores de la zona, que un vecino de avanzada edad hacia un tiempo que no era visto y no contestaba a los llamados en la puerta de su casa, el cual no estaría en buenas condiciones de salud, el SUBCOMISARIO MARCELO WALTER MARECOS ( SEGUNDO JEFE DE LA COMISARIA QUILMES SECCIONAL SEPTIMA ), junto a personal a sus órdenes, se constituye de inmediato en el domicilio sito en calles 173 entre Pilcomayo y Neuquén del denominado Barrio IAPI, junto al grupo de vecinos que aportaron tal noticia.
Una vez en el lugar, se accede en presencia de los vecinos que actuaron como testigos, al acceso del personal policial a la morada indicada, se encontraron con una escena dantesca, ya que el vecino, que
resultaba ser un anciano, que a la postre fuera identificado como GUSTAVO VIEDMA, argentino, de 75 años; ya que el mismo se hallaba tapado de pies a cabeza con una manta cubierta totalmente con un hule transparente, y al destaparlo, se visualizó que se hallaba totalmente desnudo, solo contando con un pañal para adultos colocado el que estaba sostenido con cinta de embalar color marrón, por otro lado se encontraba con su mano izquierda atada al cabezal de la cama, como si estuviera estaqueado, mediante la utilización de lo que se conoce comúnmente como medibacha de mujer de color negro, y cuya mano estaba cubierta por una media, la cual a la vez estaba encintada muy fuertemente con cinta de embalaje, lo que hacía que no pudiera movilizar los dedos; mientras que su otra mano estaba en semejante situación pero maniatado sobre el larguero de la cama de madera de pino y de igual manera con una media de una tela del tipo toalla y por sobre esta cinta de embalaje fuertemente ajustada, por consiguiente tampoco podía movilizar los dedos.
No tan solo eso, sino que estaba amordazado con otra media anudada en la nuca, procediendo en forma inmediata el personal policial a liberar al hombre de sus ataduras, mediante la utilización de un cuchillo serrado y de la mordaza, cubriendolo con mantas de abrigo y cediéndole en forma urgente agua y comida, ya que al parecer de quienes estaban frente a ese escenario, el anciano estaría deshidratado y desnutrido, con un peso que no correspondería al mismo en que se lo veía antes del suceso narrado.
De forma inminente se solicitó que una ambulancia del CREM se hiciera presente en el lugar, a fin de prestar asistencia médica al anciano, y al arribo de ésta el medico decidió raudamente llevarlo al Hospital Zonal de Agudos Isidoro Iriarte de Quilmes, por encontrarlo, en efecto, desnutrido y deshidratado y en un estado general notoriamente descompensado; vislumbrándose lesiones de antigua data, compatibles con ataduras en ambos miembros superiores y lesiones en sus miembros inferiores.
De las averiguaciones practicadas, sería una sobrina la que estaría al cargo del cuidado del anciano, que reside a pocas cuadras del domicilio donde fue encontrada la víctima en tan terrible estado y quien habría manifestado que todos los días llevaba a su tío, es decir al anciano Viedma, a su casa para cuidarlo, devolviéndolo a su domicilio por las noches; cosa que parecía imposible, dado que en el estado de salud general en que se lo encontró, era imposible que pudiera deambular, y más aun con lo narrado por los vecinos, quienes aducían en todo momento que si bien la sobrina estaba a cargo del hombre, no se lo veía desde hace un tiempo y por eso la preocupación los llevó a acudir a la Comisaria Séptima de Quilmes.
Anoticiada la Sra. Fiscal en turno, esta dispuso calificación legal ABANDONO DE PERSONA, imputando por el momento a la sobrina del anciano; y una serie de diligencias procesales, entre ellas un amplio reconocimiento médico legal el cual trascendió, la persona presentaba un importante estado de desnutrición y desmejoramiento físico y desorientación temporoespacial, mientras que el parte médico del Hospital decía que tenía lesiones compatibles con ataduras en muñecas y tobillos.
De lo hasta aquí investigado, se presume que podría quedar reflejado que el anciano se encontraba en tales condiciones, ya que algún familiar querría apropiarse de la morada de la víctima, por lo que se habría originado el aberrante episodio, del cual afortunadamente gracias a la ayuda de los vecinos y el auxilio del personal policial, fue salvado del riesgo de vida que estaba corriendo.