Como todos los años, los momos toman las formas más variadas. Un grupo de jóvenes ya puso manos a la obra en 500 entre 29 y 30.
La calavera que el 31 de diciembre será Homero Simpson, arderá para cumplir la tradición, se está construyendo a manos de los chicos y jóvenes del barrio. Escuchá el audio y ellos mismos te lo cuentan

